El escritor madrileño Miguel Ángel González se ha dedicado a la literatura en sus más variadas formas, siendo autor de narrativa, poesía, guión de cine y obras de teatro. En un principio su carrera iba más dirigida al mundo del cine, llegando incluso a dirigir algunos trabajos, actualmente se encuentra inmerso de lleno en el mundo del teatro. Su primer libro fue publicado en el año 2006 y desde entonces ha ido sumando distintos galardones y reconocimientos gracias a sus textos, entre los que destaca el el prestigioso Premio Café Gijón en 2015 gracias a su novela Todos los miedos. Todo ello sin dejar nunca de lado un género como el cuento y el relato corto, de hecho puedes colaborar en con Miguel Ángel continuando el relato titulado “Secretos” en Road to art, y próximamente podrás descubrir el final que pensó el propio autor para esa historia y compararlo con el tuyo.

Además Miguel Ángel ha tenido otro detalle más con Road to art dedicándonos unos minutos para responder algunas de nuestras preguntas y curiosidades acerca de su forma de escribir y de la literatura en general, esperamos que sea de vuestro agrado:

– “Todos los miedos” tiene un trasfondo triste, melancólico. Tu siguiente novela se llamará cariño. Con Cariño, ¿podemos esperar un cambio completo de tono? ¿algo más alegre?

Son historias diferentes, eso es cierto. Todos los miedos es una novela muy dura, que habla sobre temas complejos y dolorosos y, debido a esta situación la obra, inevitablemente, tiene esa crudeza. Si en Todos los miedos hablaba de la gestión del dolor, creo que en Cariño he intentado centrarme en la búsqueda del afecto. Pero aunque sean historias diferentes, lo cierto es que el tono, el estilo de mi escritura, es bastante particular y se repite en cada una de mis obras.

Cuando escribes, ¿es tu estado anímico el que se transmite al papel o fue al revés? ¿después de escribir todos los miedos puede llegar a afectarte anímicamente?

Como escritor y como lector, uno siempre acaba afectado por la historia que acaba de escribir o por la que acaba de leer. Pero en mi caso intento comprender que una historia de ficción, por muy dolorosa o compleja que sea, no deja de ser eso, ficción; algo que no ha ocurrido y que los personajes que protagonizan la novela, por muy reales que parezcan, no son de carne y hueso.

Para escribir un libro como “todos los miedos” ¿buscas casos reales de personas a las que les ha pasado cosas similares, usas la imaginación tratando de ponerse en el papel de esa persona o incluso son experiencias personales?

Como decía en la anterior respuesta, Todos los miedos es una historia de ficción y todos los personajes que en ella aparecen y todo lo que les ocurre, son producto de mi imaginación. Lo que sí que es cierto es que debido a los temas tan delicados que se tratan en la novela, una mujer que ha sido secuestrada y torturada y un hombre que sufre una enfermedad terminal, antes de sentarme a escribir realicé un trabajo previo de investigación y de documentación para que todo lo que apareciera en el texto final tuviera solidez y autenticidad.

Es una novela atípica, semejante a una recopilación de cuentos que nos van transportando a distintos momentos de la vida de los protagonistas. Al final en pocas páginas da la sensación de que conoces muy bien a estos protagonistas, incluso su forma de pensar. ¿Usaste este estilo con esa intención?

Sí, como decía anteriormente, para bien o para mal mi estilo es muy característico y lo repito en cada una de mis obras. Me gusta pensar que mi trabajo, en cierta forma, es hacer de filtro; las historias, de cualquier género y condición, pasan por mi mano y cambian, se transforman, son moldeadas para ser contadas de la manera en que yo veo el mundo y en el que lo entiendo. Me gusta la narración fragmentada, en la que se van dejando pequeñas pistas, se muestran momentos aparentemente intrascendentes de la vida de los protagonistas, para que el lector tenga que recoger todas esas piezas y juntarlas, a modo de rompecabezas, y de esa forma conocer al protagonista de la historia que está leyendo.

¿Está el relato corto infravalorado? Hoy en día parece que todo tiene que ser novela si quieres vender y además son bastante extensas, trilogías, sagas…

Desgraciadamente, sí. Por algún motivo se ha instaurado una creencia que lleva a pensar que el relato es un género menor o un género de paso hacia la novela. Lo cual, bajo mi punto de vista, es una creencia nefasta.

A modo de ejemplo, siempre me gusta contar la siguiente anécdota: Hace poco tiempo Sara Mesa publicó una colección de relatos titulada Mala letra, y varias veces tuvo que quejarse porque las preguntas que le hacían siempre parecían insinuar que se trataba de un libro menor, sacado rápidamente al calor del éxito de su anterior novela, Cicatriz, mientras escribía su nueva obra. Mientras que ella intentaba defender la dignidad y la categoría de su colección de relatos.

Supongo que cada género tiene sus particularidades a la hora de escribir, ¿qué te aporta el teatro y que te aporta una novela?

No es tanto una cuestión de lo que cada uno me aporta, sino más bien de las necesidades de la historia. Yo no pienso en escribir una novela o un relato o una obra de teatro. Simplemente un día estoy dando un paseo, o viendo una película o sacando la basura, y de repente aparece una idea concreta. Y esa idea, cuando comienza a desarrollarse, ya lo hace con una cuerpo concreto, imagino diálogos de una obra de teatro o la trama de un relato.

Mi trabajo, en esas situaciones, se limita a respetar la forma que ha adoptado la historia en cuestión.

¿Cómo te sientes más cómodo? ¿Con los monólogos internos de novelas como “todos los miedos” o los diálogos entre personajes de tus obras de teatro?

Depende de cada historia y de cada momento. Hay obras de teatro que he escrito con suma facilidad, en las que los diálogos aparecían solos y se extendían sin dificultad y otras que me han llevado mucho tiempo de revisión y mejora. Con la narrativa ocurre exactamente los mismo.

Una vez leí que “Detrás de todo gran escritor hay un desconocido cuentista”. ¿Es un estilo que todo escritor usa para practicar o que usa en sus comienzos para aprender a escribir?

Yo imparto talleres literarios y en ellos he podido comprobar que habitualmente, sobre todo en alumnos que están comenzando a acercarse a la literatura, se suele tener miedo o respeto por la novela, por el texto largo, y prefieren escribir cuentos porque consideran que es un terreno en el que se sienten más cómodos o seguros.

Yo siempre intento hacerles ver que eso no es así, que una novela, justamente por su amplitud, le deja al escritor más espacio para cometer un error y después corregirlo, pero que el relato, por su brevedad, tiene que ser preciso, no hay margen de error. El escritor de cuentos es como esos tipos de las películas americanas que tienen que desactivar una bomba conectada a un reloj que avanza a la inversa. En el relato siempre hay que cortar el cable correcto o todo salta por los aires.

¿Cuándo decidiste que querías ser escritor? ¿Te resulto fácil abrirte paso en un mercado tan saturado?

Siempre lo tuve claro, cuando era pequeño y alguien me preguntaba por lo que quería ser de mayor, siempre respondía que quería ser escritor. Los adultos que me escuchaban solían reírse. Con los años descubrí el motivo de su risa.

Sí, abrirse paso en un mundo tan complejo como el literario es difícil.

El año pasado estuve en La Feria del Libro de Madrid firmando ejemplares de Todos los miedos en la caseta de una gran librería. En un momento dado, hablando del sector con uno de los empleados de la librería, me dijo:

“Escritores, agentes, editores, distribuidores, libreros, traductores… esto de la literatura es increíble. Se trata de una de las tartas más pequeñas del mundo y no paran de aparecer personas que quieren comerse una porción”.

Yo no lo habría definido mejor.

¿Quiénes son los autores que más han influido en tu obra? Road to art va de colaborar como sabes es una red social de arte colaborativo ¿con qué escritor te gustaría colaborar? o cualquier artista aunque hoy en día resulte imposible.

Con muchos, admiro a cientos de escritores, dramaturgos, cineastas… por decir uno al azar, me encantaría escribir un guion para que lo dirigiera Wes Anderson, por ejemplo.

 

Te recordamos que puedes colaborar con este genial autor en su relato inédito incluido en Road to art titulado Secretos. Este relato se encuentra incompleto y según vayáis participando y completándolo, subiremos la parte que falta. De esta forma veremos cuan diferentes son los resultados de los distintos autores con respecto al texto original de Miguel Ángel González.

Visítanos en Road to art, tu red social de arte colaborativo.

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Escrito por Road to art Blog

Blog en el que hablaremos de música, literatura y dibujo, en todas sus formas y variantes, de los artistas más importantes y expondremos ejemplos de colaboraciones en estas disciplinas de arte. Os invitamos a visitar nuestra red social Roadtoart.com donde podrás crear tus propias obras en colaboración con otros usuarios. Tanto en el Blog como en la web, con los proyectos ya iniciados, encontrarás la inspiración para crear en las categorías de música, literatura o dibujo.

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